JAIME BUENO
ADORNO:
Adorno definió el arte como magia liberada de la mentira de ser verdad.
Esta definición debe ser recordada, precisamente ahora que parece que vuelve la secta del naturalismo y la autenticidad.
“Queremos la verdad”
La experiencia del autoconocimiento, la insistencia sobre la verdad de uno mismo y su presunta autenticidad acaba siempre en la mala infinitud con la que se batieran Hegel o Kierkegaard, o en la temblorosa fantasmagoría en que deviene la regresión originaria en Schopenhauer. Por ejemplo, cuando tratamos de llegar a este conocimiento y pretendemos alcanzar el fondo de nuestro ser, concentrado la inteligencia en nuestro interior, nos perdemos en un vacío sin fondo y nos vemos semejantes a una esfera hueca de cristal en la cual resuena una voz cuyo origen no está en su interior y, al tratar así de apoderarnos de nosotros mismos, nos encontramos estremecidos con un fantasma sin conciencia.
Si algo hay natural en el hombre – y Aristóteles ya lo sabia- es justamente su impulso de imitación; esa alegría del reconocimiento del otro o de ”los otros” con los que, al fin y al cabo, se construyen nuestras experiencias.
“Como ese, como eso que ves e imitas, así eres tu “
Paradójicamente excluyente con respecto a la sinceridad. Lo autentico, la vivencia. Si lo queremos mas claro volvamos a Adorno:
“lo inauténtico que presume de contenido esencial no consistiría primariamente en pasarse a la mentira,
sino que lo autentico mismo se torna mentira en cuanto se autentifica”.
Este estudio sobre mis reflexiones personales se centra en lo que a mi me ha interesado. Concretamente “adornar” una sala de exposiciones, convertirla en un espacio que sugiera y revele un tiempo para la intimidad. O, quizá, en un lugar de paso, que invite a sentir que ese espacio en el que se ha intervenido modificando la luz, la temperatura y el sonido se ha transformado, por esa acción y lo que allí se expone, en un lugar de encuentro, en el que irremediablemente el espectador fijará su atención y participará
Dos palabras definirán bastante bien esta intervención:
Intimidad: civilidad, es decir, el código simbólico que preside los encuentros públicos, evoluciona a través de las formas mundanas y de la proliferación de los grupos destinados a la “conviriaridad”
“Conviriaridad” o vacío que deja la decadencia de la comunidad y que transciende asimismo, la recién descubierta afectividad familiar (siglo XVI- XVII).
La Lectura: el saber leer e interpretar lleva a no depender de la comunidad y crear esos espacios de vacío donde la propia lectura se convierte en un yo identificado con el autor y el texto, en una mirada individual (siglo XVI- XVII).
Y todo esto basándome en la teoría de Brancussi:
“Llegar a la repetición infinita de un concepto, sentimientos como la soledad, la culpabilidad, una función o una energía.
Operando no con los conceptos; sino por medios de los signos.
Como símbolos para expresar esos conceptos utilice el libro de las mutaciones (I CHING), libros más antiguos que la humanidad haya conservado.
Uso del libro de las mutaciones: el libro oracular
El libro de las mutaciones fue al principio una colección de signos destinados a fines oraculares. Oráculos se usaban en la antigüedad por doquier siendo los más arcaicos y primitivos los que se limitaban a dar respuesta -si o no- a preguntas concretas. Así también en el caso del libro de las mutaciones una decisión oracular de esta índole constituye su base inicial. El “si” se señalaba con un trazo entero, mientras que el “no” lo hacía mediante un trazo quebrado. Sin embargo, ya en épocas muy tempranas, parece haber existido la necesidad de una mayor diferenciación, por lo que de los trazos simples surgieron combinaciones mediante una duplicación.
A esta se añadió luego un tercer elemento lineal, formándose los así llamados “ocho signos o Trigramas”. Estos ochos signos fueron concebidos como imágenes de lo que sucedía en el cielo y sobre la tierra. Reinaba en este sentido el concepto de perpetua transición de un signo hacia otro, a la par de la perpetua transición reciproca de los fenómenos entre si que tiene lugar en el mundo. Si recorremos estos ochos símbolos en el sentido en que forman el fundamento del libro de las mutaciones (ICHING, Pág. 61,62,)
Y volviendo nos hemos topado con la línea:
“no hay mejor manera de comunicar lo indecible que mediante la línea”.
Paulo Herkeholf.
Es una bonita frase para terminar.
Sobre una línea.................
Jaime
AGRADECIMIENTO:
A Pachiqui y a Sely, por su confianza.
A todas las personas que están colaborando conmigo sin nombre, sin identidad. Anónimos que están en mi tiempo y en mi espacio y que son, en realidad, un mundo invisible en el que creo y que todo el mundo debe percibir ya que es la propia realidad (la del barrio, la familia, los compañeros, lo anónimos, etc.), el día a día.
Es esta realidad la que he querido transmitir con la intervención realizada en estos espacios.
Espero que disfrutéis y participéis de ella.
Para mi Padre, que se fue hace unos meses y le hubiera gustado estar aquí,….
Muchos besos y gracia otra vez a todos….
BIOGRAFÍA:
Mi comienzo fue un poco casual, encontré la cerámica a través de Katy, una ceramista de Mérida, y después de un tiempo.
Realicé los tres cursos formativos en la Escuela de bellas artes Rodrigo Alemán, del Complejo Cultural Santa María de Plasencia, donde me formé y tuve la ocasión de conocer diferentes técnicas en los diversos cursos formativos en los que participaba. Con José Antonio Sarmiento, me introduje en la técnica del Rakú, en León y la técnica de los moldes en el curso organizado por Paolo, con profesores de CEAR, en Coimbra, (Portugal)
Paralelamente, participé con los Artesanos de La Vera en diferentes mercadillos y actividades paralelas, acompañado por otros dos ceramistas, cada uno manejando diferentes técnicas,
He participado en varias ediciones del Martes Mayor de Plasencia, donde he recibidos tres premio a la alfarería
Exposiciones individuales y colectivas, en diferentes espacios en la región:
Galería Azul (Hervás); Eucotopia (Madrid), Museo Etnográfico Textil Pérez Enciso (Plasencia), Bienal de Venda Novas (Portugal). Emac (Casas del Castañar)
Y aquí comenzó el proyecto del espacio la Cochera, lo que hoy es un espacio abierto a proyectos cerámicos y un punto de encuentro. Lugar, también, en el que hemos colaborado en diferentes proyectos: Intervención en el centro de DIA de Aspace, (Cáceres); Intervención en la naturaleza en los anexos de EMAC (Espacio Morán de Arte Contemporáneo); la ejecución de dos exposiciones de la ceramista Venezolana Andreina Franceschi, para el Master de Diseño de la Universidad de Salamanca, o la exposición individual de la misma artista en Alcoy.
Igualmente se colaboró en la cochura de azulejos pintados cerámicamente para el artista practico Domingo Sánchez Blanco (Salamanca. O con la cesión del especio al ceramista, Juan Pérez (Madrid), para la realización de una escultura y los moldes de silicona para fundición.
En estos consiste el proyecto la cochera. Sólo tiene sentido con la participación de todos. Por ello agradezco la colaboración de quienes lo han hecho hasta el presente y a los que espero que lo hagan en un futuro.
Jaime
Empresas colaboradoras:
Tino, de jardinería El Robleo, de Hervás.
Alejandro, de Teletecno, por la maquetación del catálogo.
Sergio García por su participación en la música y video